Breve introducción al blog
¡Hola vividores!
Podéis llamarme Rodre. En realidad mi nombre es compuesto, pero no me gusta tener nombre de virgen (aún así queda chulo decir "L.A. yeah, that's my second name")
Nací para conocer. Se conoce mediante la experiencia y ésta te la da la vida. En resumen, nací para vivir. Pero hay muchas maneras de hacerlo y a mí me gusta viajar, la fotografía y las galletas, es lo que hay.
Soy un bípedo implume y le busco lógica a todo, pero mas bien mi mente lo centrifuga todo hasta hacer que pierda sentido. Una locura.
Tengo otro blog, el de "Hoy me siento feliz" pero este es diferente. Es mucho más personal, es posible que ya te hayas dado cuenta de que desvarío, puede ser que sea porque estoy un poco loca.
¡Espero que disfrutéis! :)
viernes, 23 de noviembre de 2012
Nubes y duendes.
Miraban al cielo, casi despejado después de varios días de lluvia en abril, y sonreían, sobretodo sonreían.
-...siempre me han dicho que tenía cara de duende...
Se hubiera ruborizado, pero tumbada en el césped, con esa compañía, en ese preciso instante, no salió de ella un enrojecimiento de las mejillas, sino una carcajada suave, acompañada por la risa de la persona que estaba tumbada junto a ella
Sin venir a cuento oyó la respuesta:
-De mayor... de mayor quiero ser una nube.
Otra carcajada aún mayor se expandió y voló con el viento, y supieron que ese instante se haría eterno, sabían que siempre lo recordarían, que sería su secreto, su secreto de dos.
-...siempre me han dicho que tenía cara de duende...
Se hubiera ruborizado, pero tumbada en el césped, con esa compañía, en ese preciso instante, no salió de ella un enrojecimiento de las mejillas, sino una carcajada suave, acompañada por la risa de la persona que estaba tumbada junto a ella
Sin venir a cuento oyó la respuesta:
-De mayor... de mayor quiero ser una nube.
Otra carcajada aún mayor se expandió y voló con el viento, y supieron que ese instante se haría eterno, sabían que siempre lo recordarían, que sería su secreto, su secreto de dos.
viernes, 16 de noviembre de 2012
Entrada sin título
Abre la ventana y se fuma un cigarro tras otro. Respira hondo y deja que se le ensucien los pulmones.
Lo abandona, se acerca a su cama, se tumba, se levanta, lee un rato, estudia, intenta recordar, pero no puede. Su mente está bloqueada, a decir verdad lleva varios días bloqueada, y es consciente de ello, y sabe que no es bueno, que es sólo la punta de un hilo que acaba en toneladas de dinamita. Agita el mechero, se ha quedado sin gas. Sale a la calle, compra uno nuevo, vuelve a casa y se repite. La ventanta. Un cigarro, otro, otro, escucha música, lee, pero su mente sigue vacía. Nada, nada de nada. Nada ni nadie.
Lo abandona, se acerca a su cama, se tumba, se levanta, lee un rato, estudia, intenta recordar, pero no puede. Su mente está bloqueada, a decir verdad lleva varios días bloqueada, y es consciente de ello, y sabe que no es bueno, que es sólo la punta de un hilo que acaba en toneladas de dinamita. Agita el mechero, se ha quedado sin gas. Sale a la calle, compra uno nuevo, vuelve a casa y se repite. La ventanta. Un cigarro, otro, otro, escucha música, lee, pero su mente sigue vacía. Nada, nada de nada. Nada ni nadie.
sábado, 15 de septiembre de 2012
Kalem
Para K.
Hola vieja amiga. Cuánto tiempo, has cambiado mucho desde la última vez que pensé en ti. Siempre has representado lo que yo quería ser, mi "otro yo", y ahora es curioso que te pareces a mí y no al revés, supongo que las dos hemos cambiado. Son muchos años desde que nos conocimos, por casualidad en uno de estas situaciones en las que no esperas vincularte a nada, saliste de mi imaginación, una historia, una leyenda épica e incompleta nacida enteramente de un dibujo, o más bien, de unos ojos verdes.
Pelo negro, liso, piel pálida, fría, solitaria; una asesina más. Y ayer te volví a ver ese ojo escondido en el flequillo por la maldición que te impuse, con la que me he regocijado torturándote, haciéndote sufrir. Y ahora surge esto, pelo ondulado, casi castaño, pecas, y una sonrisilla imperceptible de complicidad. Supongo que yo no me parezco a ti tanto como tú te pareces a mí ahora. Y me hace pensar en lo que soy y lo que fui.
¿Sabes? En un principio tú tenías un animal, un compañero fiel que no te reprendía por nada de lo que hacías. Antes era algo así como un loro con cola muy larga y ojos de búho. Ahora sé que ese animal que te puede representar (o que, más bien, nos representa a las dos) es, una vez más, el fénix.
Puede parecer que de las cenizas sólo puede crearse barro gris. Hay recuerdos que no se borran, K., y tú, todas las aventuras que vivimos, todas esas veces que fuiste mi vía de escape, mi salida de la cruda realidad estabas dispuesta a enfrentarte a los enemigos y cabalgar dragones una vez más. Cuando no podía estudiar e ir a clase era una pesadilla, cuando me encerré en mí misma, siempre estuviste conmigo, dispuestas la una para la otra, y aquí estamos, otra vez más mirándonos a los ojos y preguntándome cómo habremos cambiado más allá del pelo, el color de la piel, el nombre o la sonrisa. Aquí estamos otra vez, de la mano, dándolo todo por la mente. Supongo que tus aventuras fueron solo una excusa para poder verte, para poder vernos.
Ven, dame tu mano. Volemos de nuevo por mi mente.
De un autor a su obra. Gracias por ser lo que soy, gracias por ser lo que fuiste. No te he olvidado, K., Lucía, el nombre que prefieras.
Hola vieja amiga. Cuánto tiempo, has cambiado mucho desde la última vez que pensé en ti. Siempre has representado lo que yo quería ser, mi "otro yo", y ahora es curioso que te pareces a mí y no al revés, supongo que las dos hemos cambiado. Son muchos años desde que nos conocimos, por casualidad en uno de estas situaciones en las que no esperas vincularte a nada, saliste de mi imaginación, una historia, una leyenda épica e incompleta nacida enteramente de un dibujo, o más bien, de unos ojos verdes.
Pelo negro, liso, piel pálida, fría, solitaria; una asesina más. Y ayer te volví a ver ese ojo escondido en el flequillo por la maldición que te impuse, con la que me he regocijado torturándote, haciéndote sufrir. Y ahora surge esto, pelo ondulado, casi castaño, pecas, y una sonrisilla imperceptible de complicidad. Supongo que yo no me parezco a ti tanto como tú te pareces a mí ahora. Y me hace pensar en lo que soy y lo que fui.
¿Sabes? En un principio tú tenías un animal, un compañero fiel que no te reprendía por nada de lo que hacías. Antes era algo así como un loro con cola muy larga y ojos de búho. Ahora sé que ese animal que te puede representar (o que, más bien, nos representa a las dos) es, una vez más, el fénix.
Puede parecer que de las cenizas sólo puede crearse barro gris. Hay recuerdos que no se borran, K., y tú, todas las aventuras que vivimos, todas esas veces que fuiste mi vía de escape, mi salida de la cruda realidad estabas dispuesta a enfrentarte a los enemigos y cabalgar dragones una vez más. Cuando no podía estudiar e ir a clase era una pesadilla, cuando me encerré en mí misma, siempre estuviste conmigo, dispuestas la una para la otra, y aquí estamos, otra vez más mirándonos a los ojos y preguntándome cómo habremos cambiado más allá del pelo, el color de la piel, el nombre o la sonrisa. Aquí estamos otra vez, de la mano, dándolo todo por la mente. Supongo que tus aventuras fueron solo una excusa para poder verte, para poder vernos.
Ven, dame tu mano. Volemos de nuevo por mi mente.
De un autor a su obra. Gracias por ser lo que soy, gracias por ser lo que fuiste. No te he olvidado, K., Lucía, el nombre que prefieras.
jueves, 26 de julio de 2012
Con nuevos destinos, cada vez más cercanos, DEMASIADO cercanos.
Abro los ojos, parezco relajada y hago las cosas bailoteando, hace dos días terminé de deshacer la anterior maleta y ya estoy haciendo la siguiente, y con el tiempo apremiando por detrás, sumado (cómo no) a la matrícula de la universidad, a las curas de la pierna (marcas del patrimonio histórico melillense que me marcaron con 3 puntos) y al montar el turismo nacional, y no se puede negar que es muy difícil enseñar lo mejor de España en apenas 15 días.
¿Cómo no sentirse viva? Me desperté esta mañana y me di cuenta de que en una semana, en menos de una semana estaría a 10737km de casa, que ya es decir. Pisar la tierra del sol naciente significará que antes de cumplir los 20 años habré estado en 4 de los continentes que existen en la tierra, que ya es decir. Y no lo voy a negar, me siento genial, los viajes (con sus preparativos, sus trayectos, sus gentes y los recuerdos que traen) siguen levantando pasiones en este cuerpo.
¿Cómo no sentirse viva? Me desperté esta mañana y me di cuenta de que en una semana, en menos de una semana estaría a 10737km de casa, que ya es decir. Pisar la tierra del sol naciente significará que antes de cumplir los 20 años habré estado en 4 de los continentes que existen en la tierra, que ya es decir. Y no lo voy a negar, me siento genial, los viajes (con sus preparativos, sus trayectos, sus gentes y los recuerdos que traen) siguen levantando pasiones en este cuerpo.
viernes, 6 de julio de 2012
Memorias de una vividora
Bueno, supongo que ya es hora de que empiece a usar esto como blog además de como página en la que hacer autopromoción de lo que escribo, es decir. Voy a empezar a hacer un poco más de honor al título del blog y a hacer memorias.
No puedo prometer ninguna constancia, se escapa a mi control el poder hacer eso. De momento, espero seguir definiendo estilos. ¡¡Bienvenidos a la nueva estructura (made in vacaciones) de Memorias de una vividora!! :)
No puedo prometer ninguna constancia, se escapa a mi control el poder hacer eso. De momento, espero seguir definiendo estilos. ¡¡Bienvenidos a la nueva estructura (made in vacaciones) de Memorias de una vividora!! :)
domingo, 20 de mayo de 2012
Mujer
Tenía una sonrisa espléndida, era agradable y elegante. Una mirada sincera y unas largas piernas acabadas en unos tacones siempre pulcros. Unas manos suaves y largas que le daban el toque final a su cuerpo con forma de reloj de arena. Era la mujer que todos deseaban y ella era consciente de eso.
Al entrar en su pequeño apartamento no saludó, no tenía a quién. Simplemente dejó las llaves en un cuenco en la entrada y se dirigió por el pasillo a su habitación, donde se topó con su única compañía, su reflejo en el espejo del final de la pared. La contempló durante un rato e inconscientemente, su brazo se había ido extendiendo hasta que la yema de sus dedos entró en contacto con el gélido cristal.
Y entonces, derrotada por su propia imagen, pareció darse cuenta de la mentira en la que su vida se había sumido.
lunes, 14 de mayo de 2012
Estado de locura
Cerró los ojos haciéndose consciente de la soledad que la atosigaba desde hacía meses. Notaba el peso de sus párpados y la curiosa sensación de tener el cuerpo agotado y la mente aburrida pero activa. Como un líquido heterogéneo que mezclaba la fluidez con los coágulos que se formaban en sus pensamientos. Trataba de escapar de ese estado. El subconsciente tomó entonces posesión de sus ideas durante unos instantes, proyectado imágenes que se entremezclaban con los recuerdos más recientes.
Soñaba en un estado que la evadía de la realidad sin alcanzar el pleno acceso a sus pensamientos más ocultos.
Musiquilla que que resonaba en sus oídos y que parecía salir del movimiento de sus dedos.
En pleno agotamiento de todo su ser, notó cómo su cuerpo se arrastraba hacia su cama y, sin ser ya dueña de sus propias acciones, se dejó caer sin más sobre el colchón que tanto odiaba.
La risa surgió de su pecho de manera improvista, una carcajada que sumió a su soledad en un profundo estado de inconsciencia. Dicen que a eso es a lo que los cuerdos es a lo que llamáis "estado de locura", pero en verdad, lo que no sabéis es que nuestra risa se debe a lo absurdo de aquello a lo que vosotros consideráis "realidad", parece que no os dais cuenta que los locos sois vosotros buscando la ridícula aceptación de la sociedad, que creéis darle sentido al mundo y os alejáis de aquellos que son diferentes.
Todos locos.
Soñaba en un estado que la evadía de la realidad sin alcanzar el pleno acceso a sus pensamientos más ocultos.
Musiquilla que que resonaba en sus oídos y que parecía salir del movimiento de sus dedos.
En pleno agotamiento de todo su ser, notó cómo su cuerpo se arrastraba hacia su cama y, sin ser ya dueña de sus propias acciones, se dejó caer sin más sobre el colchón que tanto odiaba.
La risa surgió de su pecho de manera improvista, una carcajada que sumió a su soledad en un profundo estado de inconsciencia. Dicen que a eso es a lo que los cuerdos es a lo que llamáis "estado de locura", pero en verdad, lo que no sabéis es que nuestra risa se debe a lo absurdo de aquello a lo que vosotros consideráis "realidad", parece que no os dais cuenta que los locos sois vosotros buscando la ridícula aceptación de la sociedad, que creéis darle sentido al mundo y os alejáis de aquellos que son diferentes.
Todos locos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)