¡Espero que lo disfrutéis!
Breve introducción al blog
¡Hola vividores!
Podéis llamarme Rodre. En realidad mi nombre es compuesto, pero no me gusta tener nombre de virgen (aún así queda chulo decir "L.A. yeah, that's my second name")
Nací para conocer. Se conoce mediante la experiencia y ésta te la da la vida. En resumen, nací para vivir. Pero hay muchas maneras de hacerlo y a mí me gusta viajar, la fotografía y las galletas, es lo que hay.
Soy un bípedo implume y le busco lógica a todo, pero mas bien mi mente lo centrifuga todo hasta hacer que pierda sentido. Una locura.
Tengo otro blog, el de "Hoy me siento feliz" pero este es diferente. Es mucho más personal, es posible que ya te hayas dado cuenta de que desvarío, puede ser que sea porque estoy un poco loca.
¡Espero que disfrutéis! :)
domingo, 16 de diciembre de 2012
miércoles, 12 de diciembre de 2012
El teatro es una gran metáfora
Mejor que desde el mejor palco, contemplaba desde un lugar privilegiado cómo toda la escena se sumergía en una llamarada provocada por una chispa en uno de los focos, cómo ese fuego iba devorando a una velocidad vertiginosa el trabajo de meses. Los decorados, el vestuario, los guiones y todo lo que no era de la obra sino de la sala, el pesado telón de terciopelo azul, los instrumentos mudos de la orquesta, el suelo. Todo.
Se planteó en ese momento la capacidad que podría haber tenido para evitar el incendio. Tal vez, si los guionistas no hubieran hecho encender ese foco mientras alguien vestido de hada se recolgaba sobre el escenario, a lo mejor si ese actor no hubiera intentado abrir las alas en ese preciso instante... Pero el teatro, como la vida, era el todo por el todo. Podría haber hecho, como era su intención, que el público realmente llorara de alegría por lo hermoso de esa escena, pero no. No esa vez.
Las lágrimas, mezcla del humo y de la aflicción, de la consecuencia que produce el no estar suficientemente preparado para la interpretación de sus sueños, o mejor que de sus sueños, de su vida, le emborronaban la vista y hacían que esa escena no incluida en el guión se viera demasiado brillante desde fuera.
Sus compañeros habían salido corriendo en el momento en el que notaron la peligrosidad del incendio, pero se había quedado en medio del escenario vacío, vigilando impotente cómo caía ladrillo a ladrillo el teatro por lo que había dado todo.
Era el protagonista de su propia desgracia.
sábado, 1 de diciembre de 2012
Sueños y Pesadillas
Caes en los brazos de morfeo al menos una vez al día la mayoría de los días de tu vida. Sin embargo, hay algo, un morfeo oculto que se esconde debajo de la cama o dentro del armario. Terror. Pesadillas. Sudores. Opresión. Miedo.
Bajo la luna, entre las estrellas, ¿qué se oculta en el vacío?
Esta
noche tuve una pesadilla. "Googleé" la imagen. Apareció. Puede parecer
absurdo, pero era como una caída al vacío, el hundirme y no tocar fondo.
Tal vez sea solo un trazo de lo que es la realidad.
viernes, 23 de noviembre de 2012
Nubes y duendes.
Miraban al cielo, casi despejado después de varios días de lluvia en abril, y sonreían, sobretodo sonreían.
-...siempre me han dicho que tenía cara de duende...
Se hubiera ruborizado, pero tumbada en el césped, con esa compañía, en ese preciso instante, no salió de ella un enrojecimiento de las mejillas, sino una carcajada suave, acompañada por la risa de la persona que estaba tumbada junto a ella
Sin venir a cuento oyó la respuesta:
-De mayor... de mayor quiero ser una nube.
Otra carcajada aún mayor se expandió y voló con el viento, y supieron que ese instante se haría eterno, sabían que siempre lo recordarían, que sería su secreto, su secreto de dos.
-...siempre me han dicho que tenía cara de duende...
Se hubiera ruborizado, pero tumbada en el césped, con esa compañía, en ese preciso instante, no salió de ella un enrojecimiento de las mejillas, sino una carcajada suave, acompañada por la risa de la persona que estaba tumbada junto a ella
Sin venir a cuento oyó la respuesta:
-De mayor... de mayor quiero ser una nube.
Otra carcajada aún mayor se expandió y voló con el viento, y supieron que ese instante se haría eterno, sabían que siempre lo recordarían, que sería su secreto, su secreto de dos.
viernes, 16 de noviembre de 2012
Entrada sin título
Abre la ventana y se fuma un cigarro tras otro. Respira hondo y deja que se le ensucien los pulmones.
Lo abandona, se acerca a su cama, se tumba, se levanta, lee un rato, estudia, intenta recordar, pero no puede. Su mente está bloqueada, a decir verdad lleva varios días bloqueada, y es consciente de ello, y sabe que no es bueno, que es sólo la punta de un hilo que acaba en toneladas de dinamita. Agita el mechero, se ha quedado sin gas. Sale a la calle, compra uno nuevo, vuelve a casa y se repite. La ventanta. Un cigarro, otro, otro, escucha música, lee, pero su mente sigue vacía. Nada, nada de nada. Nada ni nadie.
Lo abandona, se acerca a su cama, se tumba, se levanta, lee un rato, estudia, intenta recordar, pero no puede. Su mente está bloqueada, a decir verdad lleva varios días bloqueada, y es consciente de ello, y sabe que no es bueno, que es sólo la punta de un hilo que acaba en toneladas de dinamita. Agita el mechero, se ha quedado sin gas. Sale a la calle, compra uno nuevo, vuelve a casa y se repite. La ventanta. Un cigarro, otro, otro, escucha música, lee, pero su mente sigue vacía. Nada, nada de nada. Nada ni nadie.
sábado, 15 de septiembre de 2012
Kalem
Para K.
Hola vieja amiga. Cuánto tiempo, has cambiado mucho desde la última vez que pensé en ti. Siempre has representado lo que yo quería ser, mi "otro yo", y ahora es curioso que te pareces a mí y no al revés, supongo que las dos hemos cambiado. Son muchos años desde que nos conocimos, por casualidad en uno de estas situaciones en las que no esperas vincularte a nada, saliste de mi imaginación, una historia, una leyenda épica e incompleta nacida enteramente de un dibujo, o más bien, de unos ojos verdes.
Pelo negro, liso, piel pálida, fría, solitaria; una asesina más. Y ayer te volví a ver ese ojo escondido en el flequillo por la maldición que te impuse, con la que me he regocijado torturándote, haciéndote sufrir. Y ahora surge esto, pelo ondulado, casi castaño, pecas, y una sonrisilla imperceptible de complicidad. Supongo que yo no me parezco a ti tanto como tú te pareces a mí ahora. Y me hace pensar en lo que soy y lo que fui.
¿Sabes? En un principio tú tenías un animal, un compañero fiel que no te reprendía por nada de lo que hacías. Antes era algo así como un loro con cola muy larga y ojos de búho. Ahora sé que ese animal que te puede representar (o que, más bien, nos representa a las dos) es, una vez más, el fénix.
Puede parecer que de las cenizas sólo puede crearse barro gris. Hay recuerdos que no se borran, K., y tú, todas las aventuras que vivimos, todas esas veces que fuiste mi vía de escape, mi salida de la cruda realidad estabas dispuesta a enfrentarte a los enemigos y cabalgar dragones una vez más. Cuando no podía estudiar e ir a clase era una pesadilla, cuando me encerré en mí misma, siempre estuviste conmigo, dispuestas la una para la otra, y aquí estamos, otra vez más mirándonos a los ojos y preguntándome cómo habremos cambiado más allá del pelo, el color de la piel, el nombre o la sonrisa. Aquí estamos otra vez, de la mano, dándolo todo por la mente. Supongo que tus aventuras fueron solo una excusa para poder verte, para poder vernos.
Ven, dame tu mano. Volemos de nuevo por mi mente.
De un autor a su obra. Gracias por ser lo que soy, gracias por ser lo que fuiste. No te he olvidado, K., Lucía, el nombre que prefieras.
Hola vieja amiga. Cuánto tiempo, has cambiado mucho desde la última vez que pensé en ti. Siempre has representado lo que yo quería ser, mi "otro yo", y ahora es curioso que te pareces a mí y no al revés, supongo que las dos hemos cambiado. Son muchos años desde que nos conocimos, por casualidad en uno de estas situaciones en las que no esperas vincularte a nada, saliste de mi imaginación, una historia, una leyenda épica e incompleta nacida enteramente de un dibujo, o más bien, de unos ojos verdes.
Pelo negro, liso, piel pálida, fría, solitaria; una asesina más. Y ayer te volví a ver ese ojo escondido en el flequillo por la maldición que te impuse, con la que me he regocijado torturándote, haciéndote sufrir. Y ahora surge esto, pelo ondulado, casi castaño, pecas, y una sonrisilla imperceptible de complicidad. Supongo que yo no me parezco a ti tanto como tú te pareces a mí ahora. Y me hace pensar en lo que soy y lo que fui.
¿Sabes? En un principio tú tenías un animal, un compañero fiel que no te reprendía por nada de lo que hacías. Antes era algo así como un loro con cola muy larga y ojos de búho. Ahora sé que ese animal que te puede representar (o que, más bien, nos representa a las dos) es, una vez más, el fénix.
Puede parecer que de las cenizas sólo puede crearse barro gris. Hay recuerdos que no se borran, K., y tú, todas las aventuras que vivimos, todas esas veces que fuiste mi vía de escape, mi salida de la cruda realidad estabas dispuesta a enfrentarte a los enemigos y cabalgar dragones una vez más. Cuando no podía estudiar e ir a clase era una pesadilla, cuando me encerré en mí misma, siempre estuviste conmigo, dispuestas la una para la otra, y aquí estamos, otra vez más mirándonos a los ojos y preguntándome cómo habremos cambiado más allá del pelo, el color de la piel, el nombre o la sonrisa. Aquí estamos otra vez, de la mano, dándolo todo por la mente. Supongo que tus aventuras fueron solo una excusa para poder verte, para poder vernos.
Ven, dame tu mano. Volemos de nuevo por mi mente.
De un autor a su obra. Gracias por ser lo que soy, gracias por ser lo que fuiste. No te he olvidado, K., Lucía, el nombre que prefieras.
jueves, 26 de julio de 2012
Con nuevos destinos, cada vez más cercanos, DEMASIADO cercanos.
Abro los ojos, parezco relajada y hago las cosas bailoteando, hace dos días terminé de deshacer la anterior maleta y ya estoy haciendo la siguiente, y con el tiempo apremiando por detrás, sumado (cómo no) a la matrícula de la universidad, a las curas de la pierna (marcas del patrimonio histórico melillense que me marcaron con 3 puntos) y al montar el turismo nacional, y no se puede negar que es muy difícil enseñar lo mejor de España en apenas 15 días.
¿Cómo no sentirse viva? Me desperté esta mañana y me di cuenta de que en una semana, en menos de una semana estaría a 10737km de casa, que ya es decir. Pisar la tierra del sol naciente significará que antes de cumplir los 20 años habré estado en 4 de los continentes que existen en la tierra, que ya es decir. Y no lo voy a negar, me siento genial, los viajes (con sus preparativos, sus trayectos, sus gentes y los recuerdos que traen) siguen levantando pasiones en este cuerpo.
¿Cómo no sentirse viva? Me desperté esta mañana y me di cuenta de que en una semana, en menos de una semana estaría a 10737km de casa, que ya es decir. Pisar la tierra del sol naciente significará que antes de cumplir los 20 años habré estado en 4 de los continentes que existen en la tierra, que ya es decir. Y no lo voy a negar, me siento genial, los viajes (con sus preparativos, sus trayectos, sus gentes y los recuerdos que traen) siguen levantando pasiones en este cuerpo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
